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Hoja informativa sobre los rodenticidas

Los rodenticidas son pesticidas que matan a los roedores. Los roedores incluyen no solo ratas y ratones, sino también ardillas, marmotas, ardillas, listadas, puercoespines, nutrias y castores. Aunque los roedores cumplen funciones importantes en la naturaleza, a veces es necesario controlarlos. Pueden dañar los cultivos, violar las normas de vivienda, transmitir enfermedades y en algunos casos, causar daños ecológicos.1

Los roedores, seres humanos, perros y gatos son mamíferos, lo que significa que nuestros cuerpos funcionan de manera muy similar. Los rodenticidas tienen el mismo efecto cuando son ingeridos por cualquier mamífero. También pueden afectar a las aves. Los rodenticidas suelen formularse como cebos, diseñados para atraer a los animales. Los saborizantes pueden incluir aceite de pescado, melaza o mantequilla de maní. Los cebos utilizados en la agricultura y en áreas naturales pueden contener carne molida, verduras, cereales o frutas.2 Estos pueden ser atractivos para los niños y las mascotas, por eso nunca deben utilizarse ni almacenarse a su alcance. Las trampas para cebos a prueba de manipulaciones hacen que sea aún más difícil que ocurran accidentes. Para conocer las formas de prevenir la exposición de los niños, las mascotas y la fauna silvestre, consulte la información que figura a continuación sobre lo que puede hacer para reducir los riesgos.

Hay muchos ingredientes activos diferentes registrados como rodenticidas en los Estados Unidos. Se pueden agrupar según su modo de acción. Muchos rodenticidas impiden la coagulación normal de la sangre; estos se denominan anticoagulantes. La bromadiolona, la clorofacinona, la difetialona, el brodifacoum y la warfarina son todos anticoagulantes. Hay varios rodenticidas que no son anticoagulantes y que funcionan de diferentes maneras. En esta hoja informativa se analizan el fosfuro de zinc, la brometalina, el colecalciferol y la estricnina.

Todos los rodenticidas pueden ser tóxicos si se ingieren.3,4,5,6 La mayoría de los rodenticidas también son tóxicos si se inhalan o entran en contacto con la piel. Las excepciones incluyen la warfarina, que tiene una baja toxicidad cuando se inhala o entra en contacto con la piel.6 La estricnina, el colecalciferol y el fosfuro de zinc tienen una toxicidad relativamente baja en caso de contacto con la piel.3,5,7 La brometalina es moderadamente tóxica por exposición dérmica.4 Consulte tabla 1.

Tabla 1. Toxicidad aguda de los rodenticidas
Oral Inhalación Dérmica Irritación ocular primaria Irritación primaria de la piel
Warfarina3,6 Moderada - Alta toxicidad No significante No significante No hay data No hay data
Clorfacinona4 Alta toxicidad Alta toxicidad Alta toxicidad No irritante No irritante
Difacinona4 Alta toxicidad Alta toxicidad Alta toxicidad Irritación moderada Irritación leve
Bromadiolona4 Alta toxicidad Alta toxicidad Alta toxicidad Baja irritación Irritación mínima
Difetialona3 Alta toxicidad Alta toxicidad Alta toxicidad Irritación moderada No irritante
Brodifacoum4 Alta toxicidad Alta toxicidad Alta toxicidad Irritación mínima Irritación leve
Brometalina4 Alta toxicidad Alta toxicidad Toxicidad moderada Irritación leve No irritante
Colecalciferol3 Alta toxicidad Toxicidad muy baja Baja toxicidad No hay data No hay data
Fosfuro de zinc5 Alta toxicidad Alta toxicidad Baja toxicidad Irritación leve No irritante
Estricnina7 Alta toxicidad Alta toxicidad Baja toxicidad Muy irritante No irritante
Las categorías de clasificación se basaron en el Manual de revisión de etiquetas, capítulo 7: Etiquetado preventivo, de la Oficina de Programas de Pesticidas de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. https://www.epa.gov/sites/default/files/2018-04/documents/chap-07-mar-2018.pdf

Nuestro hígado produce una enzima especial que permite a nuestro cuerpo reciclar la vitamina K. Nuestro cuerpo necesita vitamina K para producir los agentes coagulantes de la sangre que nos protegen de hemorragias excesivas. Los anticoagulantes impiden que esta enzima cumpla su función. Nuestro cuerpo almacena una reserva adicional, pero si nos exponemos a una cantidad suficiente de anticoagulantes, la reserva se agotará y podrá producirse una hemorragia interna.8

La warfarina fue el primer rodenticida anticoagulante.1 Se registró para su uso en 1950.4 La warfarina se descubrió en el trébol dulce mohoso que había enfermado a un rebaño de ganado. Los investigadores descubrieron que un hongo había convertido una sustancia química que se encuentra de forma natural en el trébol en una sustancia química más tóxica9 La warfarina se utilizó ampliamente hasta que muchos roedores comenzaron a desarrollar resistencia a ella. Esto llevó al desarrollo de nuevos rodenticidas.9

La warfarina, la clorofacinona y la difacinona suelen requerir que el animal ingiera varias dosis del cebo durante varios días. Se conocen como anticoagulantes de dosis múltiple. Los anticoagulantes, de dosis única, como el brodifacoum, la bromadiolona y la difetialona, son más tóxicos. Una sola dosis puede ser letal.4

Tabla 2. Resumen de los rodenticidas comunes*
Rodenticida Tipo Clase química Días de alimentación necesarios
Warfarina Anticoagulante Hidroxicumarina múltiples días
Clorfacinona Anticoagulante Indandiona múltiples días
Difacinona Anticoagulante Indandiona múltiples días
Bromadiolona Anticoagulante Hidroxicumarina un solo día
Difetialona Anticoagulante Hidroxicumarina un solo día
Brodifacoum Anticoagulante Hidroxicumarina un solo día
Brometalina No anticoagulante otra un solo día
Colecalciferol No anticoagulante Vitamina D3 múltiples días
Fosfuro de zinc No anticoagulante otra un solo día
Strychnine No anticoagulante otra un solo día

*Los anticoagulantes (véase Tipo) se clasifican a veces como «de primera generación» si requieren múltiples administraciones y "de segunda generación» si solo requieren una única administración para matar."

Los anticoagulantes de dosis única son más tóxicos porque se unen más fuerte a la enzima que hace los agentes coagulantes de la sangre. También pueden interferir con otros pasos en el reciclaje de la vitamina K. Los anticoagulantes de segunda generación, o de dosis única, no se eliminan fácilmente del cuerpo y pueden almacenarse en el hígado.10 La mayoría de los rodenticidas de dosis única no pueden comercializarse para aplicadores sin licencia.11 En lugar de clasificar los anticoagulantes en “primera generación” o “segunda generación”, muchas publicaciones se refieren a ellos como rodenticidas de dosis única o de dosis múltiple, ya que esto resulta menos confuso.

Hay varios rodenticidas que funcionan de manera diferente a los anticoagulantes. Actualmente, en Estados Unidos se utilizan los siguientes: brometalina, colecalciferol, fosfuro de zinc y estricnina. Cada uno de estos pesticidas funciona de manera diferente.

La brometalina fue registrada por primera vez por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) en 1984.4 Impide que las células del sistema nervioso central produzcan energía. Las células nerviosas se inflaman, lo que ejerce presión sobre el cerebro y provoca rápidamente parálisis y muerte.12 El principal producto de degradación de la brometalina es más tóxico que la brometalina en sí. La diferente capacidad de las distintas especies para degradar la brometalina puede explicar por qué es más tóxica para algunos animales que para otros.12 La brometalina se considera un rodenticida de dosis única.4

El colecalciferol se registró por primera vez como rodenticida en los Estados Unidos en 1984.4 El colecalciferol es vitamina D3.13 La vitamina D ayuda al cuerpo a mantener el equilibrio del calcio al mejorar su absorción en el intestino y los riñones.13 Las dosis tóxicas de colecalciferol provocan un exceso de calcio en la sangre, lo que puede afectar al sistema nervioso central, los músculos, el tracto gastrointestinal, el sistema cardiovascular y los riñones.13 La capacidad del organismo para mantener los niveles adecuados de calcio debe ser superada antes de que el colecalciferol se vuelva tóxico. Los roedores deben ingerir varias dosis de este rodenticida.4 Esto provoca un lapso de tiempo entre la exposición y los signos de toxicidad.13 Aunque algunas mascotas han enfermado por ingerir colecalciferol, los casos de intoxicación en personas son muy raros.14

El fosfuro de zinc se registró por primera vez en 1947.1 En la presencia de agua y ácido, se transforma en gas de fosfina. El gas de fosfina es muy tóxico; impide que las células del organismo produzcan energía, y las células mueren.15 La exposición a la fosfina es especialmente destructiva para el corazón, el cerebro, los riñones y el hígado.15

La estricnina pero ya se utilizaba desde hacía muchos años antes de esa fecha.16 Solo puede utilizarse bajo tierra, y los productos con una concentración de estricnina superior al 0,5 % son restringidos. Solo se venden a aplicadores certificados.16 La estricnina proviene de las semillas de ciertas plantas, Strychnos nux-vomica y Strychnos ignatii.17 Afecta a las células de la médula espinal provocando que las células nerviosas se activen con mayor facilidad, esto provoca espasmos musculares. Dependiendo de la dosis, los espasmos pueden ser tan graves que provocan parálisis respiratoria y muerte.17

La exposición a rodenticidas anticoagulantes puede provocar hemorragias incontroladas en cualquier parte del cuerpo, pero no siempre son evidentes. Se han observado dificultades respiratorias, debilidad y letargo en animales intoxicados con rodenticidas anticoagulantes. Entre los signos menos comunes se incluyen tos, vómitos, heces con sangre negra y alquitranada, palidez, sangrado de las encías, convulsiones, moretones, temblores, distensión abdominal y dolor.9 Dado que los agentes coagulantes almacenados en el cuerpo deben agotarse, los signos pueden tardar en aparecer hasta cinco días después de la exposición.8 Los niños suelen ingerir pequeñas cantidades y es posible que nunca muestran signos de intoxicación. Los signos en las personas incluyen sangrado espontáneo de la nariz, las encías o la piel. También puede ocurrir sangrado interno.10 Algunos productos contienen un colorante azul o verde que ayuda a determinar si un niño o una mascota ha manipulado o ingerido el producto.18

La ingestión de brometalina provoca temblores musculares, convulsiones, mayor sensibilidad a la luz o al ruido e hiperexcitabilidad si el animal ingiere más de una dosis letal. La aparición de los síntomas depende de la dosis. Si se ingiere una dosis letal, los síntomas pueden aparecer entre 8 y 12 horas o varios días después de la ingestión y pueden progresar a lo largo de una semana o más. En este caso,los animales pierden la capacidad de controlar o percibir dónde se encuentran sus patas traseras. Los animales también pueden vomitar, perder el interés por la comida o adoptar posturas extrañas. Incluso pueden entrar en coma.12,19 Las personas expuestas también pueden presentar alteraciones del estado mental.20

El colecalciferol puede resultar tóxico por exposición habitual o de una sola dosis.13 Los síntomas en los animales incluyen debilidad, depresión y pérdida de apetito. Los síntomas evolucionan a incluir vómitos, aumento de la sed, necesidad de orinar con más frecuencia, deshidratación y constipación.13 Los vómitos, la diarrea, la pérdida de apetito y la depresión pueden aparecer entre 12 y 36 horas después de la exposición, y puede producirse un fallo renal en un plazo de uno o dos días. Los supervivientes pueden sufrir daños permanentes en los riñones y los músculos. Los signos de intoxicación pueden durar semanas, porque el colecalciferol puede acumularse en el organismo y sus productos de degradación se eliminan lentamente.21 Las personas expuestas experimentan sensación de sed inusual y aumento de la necesidad de orinar. Pueden sufrir daños cardíacos y renales si el aumento de los niveles de calcio en el cuerpo se prolonga lo suficiente.14

El fosfuro de zinc puede provocar vómitos dentro de una hora después de su ingestión. Sin embargo, los signos de toxicidad pueden aparecer con un retraso de 4 horas y, en algunos casos, más de 18 horas. El vómito puede oler a ajo y contener sangre. Otros signos de toxicidad incluyen ansiedad, malestar que provoca un deambular frenético, tambaleos y debilidad, dificultad al respirar y convulsiones.15,22 Los seres humanos también experimentan vómitos, excitación, escalofríos, dificultad al respirar y tos, delirio, convulsiones y coma. La inhalación de polvo de fosfuro de zinc o de gas de fosfina desprendido por el fosfuro de zinc puede provocar ansiedad y extrema dificultad al respirar.14

La intoxicación por estricnina provoca espasmos musculares involuntarios en personas y animales. Estos espasmos pueden ser graves y causar extensión extrema de las extremidades. Los síntomas pueden aparecer dentro de 15 minutos en las personas y dos horas siguientes en los animales tras ingerir estricnina. La muerte ocurre a causa de dificultades respiratorias.14,17

Los cebos raticidas están diseñados para atraer a los animales. Las mascotas y la fauna silvestre pueden ingerir el cebo si lo encuentran. Cuando un animal ingiere el cebo directamente, se habla de intoxicación primaria. La intoxicación secundaria se refiere a la ingestión de presas envenenadas. También se conoce como intoxicación por transmisión. Consulte la ficha informativa sobre ecotoxicología (página en inglés). Para conocer las formas de prevenir la exposición, consulte la información que figura a continuación sobre lo que puede hacer para reducir los riesgos.

Entre los rodenticidas que presentan un alto riesgo de intoxicación secundaria para aves como halcones y búhos se incluyen la difetialona, el brodifacoum y, posiblemente, la bromadiolona (consulte tabla 3).23 Los rodenticidas que plantean los mayores riesgos de intoxicación secundaria para mamíferos silvestres, perros y gatos incluyen la clorofacinona, la difacinona, la bromadiolona y el brodifacoum. La brometalina y el colecalciferol pueden suponer riesgos secundarios, pero estos riesgos no se han evaluado.2

Tabla 3. Riesgos de intoxicación secundaria para aves y mamíferos2
Rodenticida Riesgo secundario para aves Riesgo secundario para mamíferos
Warfarina riesgo bajo riesgo bajo
Clorofacinona riesgo bajo riesgo alto
Difacinona riesgo moderado riesgo alto
Bromadiolona riesgo moderado riesgo alto
Difetialona riesgo alto riesgo alto
Brodifacoum riesgo alto riesgo alto
Brometalina riesgo bajo (basado en evidencia limitadas) riesgo bajo (basado en evidencia limitadas)
Colecalciferol riesgo bajo (basado en evidencia limitadas) riesgo bajo (basado en evidencia limitadas)
Fosfuro de zinc riesgo bajo riesgo bajo
Estricnina17,24 posible (datos insuficientes) posible (datos insuficientes)

Los anticoagulantes de dosis única suponen un mayor riesgo para los animales que se alimentan de roedores envenenados.25 Si el roedor sigue alimentándose del anticoagulante de dosis única tras ingerir una dosis tóxica durante el primer día, puede acumular en su organismo una cantidad superior a la dosis letal antes de que se agoten los factores de coagulación y el animal muera. Los residuos de los anticoagulantes de dosis única pueden permanecer en el tejido hepático durante muchas semanas, lo que significa que un depredador que se alimente de muchos roedores envenenados puede acumular una dosis tóxica con el tiempo.26 Sin embargo, incluso los anticoagulantes de dosis múltiple pueden resultar tóxicos para los animales que se alimentan de roedores envenenados.2

La estricnina ha provocado intoxicaciones secundarias en mascotas que han ingerido roedores envenenados.17 El fosfuro de zinc puede provocar intoxicaciones secundarias a las mascotas, pero solo cuando el estómago del roedor aún contiene gránulos intactos del rodenticida. El fosfuro de zinc se descompone rápidamente, así que el roedor debe haber muerto muy recientemente o estar a punto de morir para que el fosfuro de zinc suponga un riesgo de intoxicación secundaria.15

Siga siempre las instrucciones de la etiqueta y tome medidas para evitar la exposición. Mantenga todos los rodenticidas fuera del alcance de los niños y las mascotas, tanto si están en uso como almacenados. Debido a los aromatizantes y olores atractivos de estos productos, los perros pueden desenterrarlos, esforzándose por alcanzarlos. Elija la estación de cebo adecuada para sus necesidades en el hogar. Algunas de ellas solo son resistentes a los niños. Otras son resistentes a los niños y a las mascotas; otras son resistentes a los niños, a las mascotas y a las inclemencias del tiempo. La EPA ha tomado medidas para reducir el riesgo exigiendo el uso de estaciones de cebo en zonas sensibles y limitando los ingredientes activos más tóxicos disponibles en el mercado para propietarios de viviendas.11

Muchos cebos rodenticidas pueden ser tóxicos para la fauna silvestre si son ingeridos, o si un animal se come a un roedor que ha sido envenenado recientemente. Si decide utilizar un rodenticida en el exterior, siga siempre las instrucciones de la etiqueta. Para reducir el riesgo de intoxicación secundaria en mascotas y fauna silvestre, busque, recoja y deseche los roedores envenenados. Utilice guantes al desechar roedores muertos para evitar el contacto y asegure las tapas de los botes de basura para minimizar el acceso de mascotas o fauna silvestre a los roedores envenenados. Si sospecha que un animal puede haber sido envenenado, póngase en contacto con el NPIC en el 800-858-7378 para hablar con un especialista en pesticidas.

Es posible que descubra que hay otras cosas que puede hacer para controlar los roedores, además de utilizar rodenticidas. Averigue qué tipo de roedor tiene y conozca sus hábitos, capacidades, lo que le gusta y lo que no. Intente bloquear los puntos de entrada y eliminar cualquier fuente de comida y agua. A esto se le denomina manejo integrado de plagas (MIP).

NPIC se esfuerza en utilizar los mejores recursos científicos disponibles en el momento de redactar las fichas informativas. NPIC no tiene los recursos necesarios para mantener todas sus fichas informativas totalmente actualizadas. Todos los documentos de NPIC indican cuándo se actualizó por última vez el contenido. Para obtener más información sobre cómo selecciona NPIC los recursos científicos, visita nuestra página web “Redacción de las fichas informativas de NPIC” (página en inglés).

Para obtener información más detallada, consulta la lista de recursos de referencia que figura a continuación, llama al NPIC al 800-858-7378, o envíanos un correo electrónico a npic@oregonstate.edu.

Fecha de revisión: diciembre de 2011; revisado: marzo de 2016

Cítelo como: Gervais, J.; Luukinen, B.; Buhl, K.; Stone, D. 2011. Hoja informativa del tema de rodenticidas [Rodenticides Fact Sheet] (Tisker, L. Trans); Centro Nacional de Información sobre Pesticidas, Servicios de Extensión de la Universidad Estatal de Oregón. npic.orst.edu/factsheets/rodenticides.es.html.

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NPIC es un acuerdo cooperativo entre la Universidad Estatal de Oregon y la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (US EPA). La información contenida en esta publicación de ninguna manera reemplaza o supersede las restricciones, precauciones, direcciones u otra información en la etiqueta del plaguicida o cualquier otro requisito reglamentario, ni refleja necesariamente la posición de la EPA de Estados Unidos.

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